Ya hemos atravesado el ecuador de la semana cultural. Hemos pedido clemencia, como en la canción de El último de la fila, al Dios de la lluvia y agradecemos que se haya apiadado de nosotros. Si el día acompaña, el resto (ambiente, almuerzo, risas, participación...) está asegurado. Las expectativas son muy sencillas: pasar una mañana distinta en el instituto, entre todas las personas que formamos parte del mismo. Como mil imágenes valen más que una palabra, ahí tenéis el resumen de la jornada. Perdón por los fallos cometidos y gracias a todas las personas participantes, ah!! y por favor no faltéis el año que viene porque celebraremos la 30 SEMANA CULTURAL. homenaje al pintxo "anónimo" Brigada del pan Dispuestos a todo... Guantes para cuchillo El hombre que susurraba a las txistorras Qué pensaría Chicote Reciclaremos el aceite Sin levantar cabeza Un 10 a la organización Brigada bebida Imposi...